Sobre mí

En Abril Hojas Mil, el blog de cuidados de plantas para principiantes, inexpertos y despistados.

A todo el mundo le gustan las plantas: son decorativas y dan vida a cualquier espacio, aportan ese “qué bonito” y “qué acogedor” que todos queremos.

Pero las muy pedorras no hablan como nosotros, no se mueven casi, no nos dicen qué les pasa. ¿El resultado? las tratamos como a muebles: compramos la que nos gusta y la ponemos en esa esquina donde no nos cabe una mesita, en ese hall que está “un poco soso” o delante del radiador “que así lo tapo”.

Así se murieron varias. Muchas. Hasta el bambú de Ikea que presume de ser indestructible. Sí, ese también. Tal fue mi desesperación que decidí comprar algunas de plástico. Te quieres convencer de que el efecto es el mismo, pero a las dos semanas te das cuenta de que no tienen ninguna gracia.

Prueba

Así se murieron varias. Muchas. Hasta el bambú de Ikea que presume de ser indestructible. Sí, ese también.

Sin embargo, mi abuela era como la Madre Naturaleza. Conocía todos los nombres, cuidados, enfermedades y secretos de cada especie. Su terraza siempre estaba verde, y el jardín en verano era puro espectáculo. De alguna forma podía comunicarse con las plantas, daba gusto verla pasando las horas con ellas.

Hace unos años decidí volver a intentarlo. Me armé de valor y fui a comprar nuevas plantas convencida de que, esta vez, todo sería diferente.

Allí estaba yo, en el vivero, sola y sin saber nada (¿cómo no existe todavía un “personal plant shopper”?). Llevaba horas dando vueltas y seguía sin saber qué meter en el carro. Todas me gustaban pero no sabía su nombre, si le gustaría el calor de mi casa, su luz de oeste tan peleona.

Y me dije “Venga, escoge, el mundo es para los valientes!”, así que elegí tres ejemplares y me los llevé a casa. Investigué como pude entre nombres técnicos y consejos poco concretos, no me quedaba nada claro, así que decidí dejarme llevar por la intuición. ¿Y si llevaba en los genes ese don de mi abuela?

Han pasado ya varios meses

¿Adivinas qué ha pasado?

¡Están todas creciendo fuertes! ¡Sin parar! ¡Hasta me han dado flores!

Incluso he pasado ya a la segunda fase: cambiarlas a una maceta más grande, abonarlas…y comprar otras nuevas. ¡Perdona pero eso es nivel 2!

Y por todo esto (y algún detalle más que contaré más adelante) he decidido abrir este blog. Quiero compartir mi pasión: todas las especies que estoy descubriendo, los cuidados que requieren (también para principiantes, ¡prometido!), dónde encontrarlas y dónde colocarlas.

Me gustaría poder ayudarte y que pierdas el miedo a comprar una planta sin pensar en lo que te va a durar. Con muy poquito probablemente toda la vida.

Sígueme y te contaré todo lo que sé, ¡es más fácil de lo que piensas!