Cómo cuidar una Maranta

Hoy quiero presentar a mi última adquisición: la Maranta (o planta de la oración). A su género pertenecen unas 25 especies originarias de América central y del Sur. La más conocida es la leuconeura (la que veremos en este post).

Es una planta muy popular no sólo por sus hojas exóticas, también por su tamaño. La Maranta leuconeura es una planta de porte bajo a medio que crece formando una mata de aspecto fuerte y horizontal, perfecta por tanto para espacios pequeños. Está compuesta por largos tallos que, al contacto con el suelo o con un soporte que lo permita, enraízan con facilidad.

Imagen de Maranta planta de interior
Fuente: instagram alphabeticalife

Si le das las condiciones óptimas, tu Martanta crecerá rápido y con una forma muy original. Puedes colocarla en una maceta tradicional o colgada de algún punto elevado. Sus posibilidades son infinitas.

Sus cuidados se parecen mucho a los de la Calathea Orbifolia, que ya vimos en este post. Aunque inicialmente no es la mejor opción si quieres iniciarte en el cuidado de las plantas de interior, con estos sencillos consejos seguro que logras grandes resultados:

  • Luz: por su procedencia tropical y de semisombra, debes evitar que tu Maranta reciba los rayos directos del sol. Puede resistir sin mucha iluminación, sin embargo, si quieres que sus hojas mantengan su brillo y su aspecto aterciopelado, lo ideal es colocarla cerca de una ventana muy luminosa y protegida del sol.
  • Agua: éste es el punto más delicado de la Martanta leuconeura. Debe disfrutar siempre de un elevado grado de humedad ambiental. Es recomendable rociarla a diario, especialmente en los meses calurosos (y en invierno si usas calefacción). Si no tienes tiempo puedes colocar bajo la maceta un plato con piedras o guijarros húmedos. Evitarás encharcar las raíces y conseguirás humedad constante durante varios días. Por último, el riego debe ser frecuente y controlado. Aproximadamente dos veces por semana en las épocas cálidas y una vez en las más frías.
¡Truco!

A la Maranta le beneficia estéticamente la compañía de otras plantas, siempre y cuando no se produzcan masificaciones. Colócala junto a dos o tres plantas pequeñas que potencien la humedad en el ambiente sin ahogarla.

¡Bonus!

Las hojas de la Maranta tienden a doblarse durante el día y a quedar erguidas durante la noche. ¡No te preocupes! Lo hacen de forma habitual con el fin de conservar la humedad. Parece magia ¿verdad?

  • Temperatura: teniendo en cuenta su procedencia, la Maranta prefiere temperaturas templadas, en torno a los 20 – 25 ºC. Con el grado correcto de humedad puede aguantar temperaturas mucho más cálidas sin problemas. Sin embargo, sufre daños irreparables cuando baja de los 5 ºC, algo evitar al ser de cultivo interior.
  • Floración: tarde o temprano (dependiendo de las condiciones ambientales) todas las variedades de Maranta terminan floreciendo. Por lo general durante el verano emiten unas espigas de pequeñas flores que lamentablemente tienen poco valor estético.

Si ya has conseguido cuidar con éxito alguna planta, te aconsejo que pruebes con la Maranta leuconeura. No sólo dará un increíble toque exótico a tu casa sin ocupar mucho espacio. Ver cómo crecen sus hojas día tras día después de mimarla no tiene precio. ¡Te lo digo por experiencia!

Tabla resumen para vag@s.

Tabla de cuidados de la planta Maranta leuconeura

¡Coge ideas!

Imagen de Maranta Planta de interior sobre mesilla
Fuente: Design Sponge
Imagen de Maranta Planta de interior colgada
Fuente: The Jungalow
Imagen de Maranta Planta de interior junto a otras plantas
Fuente: Urban Jungle
Imagen de Maranta Planta de interior junto a otras plantas
Fuente: Enter My Attic

Imagen de hojas de Maranta Planta de interior

Imagen de hojas de variedades de Maranta Planta de interior
Fuente: Ma Plante Mon Bonheur